Club de Tiro Olímpico Las Vigías Crevillente
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Pistola Deportiva Damas a 25 metros

No es una modalidad de disparar deprisa sin más. Tampoco es una prueba lenta donde solo importa apuntar con calma. La Pistola Deportiva Damas exige construir un disparo limpio en la fase de precisión y, después, saber repetir esa misma calidad técnica cuando el blanco aparece solo durante unos segundos.

 

Se dispara a 25 metros, de pie, con una sola mano y sin ningún tipo de apoyo. La pistola utilizada es semiautomática, de calibre .22 Long Rifle, con cargador para cinco cartuchos. Es una modalidad donde el retroceso es moderado, pero precisamente por eso los errores se ven con mucha claridad. Si el disparo se va, casi siempre la explicación está en la técnica, en la empuñadura, en el dedo, en la parada o en la gestión mental de la serie.

 

El arma debe cumplir unas medidas concretas. La pistola de fuego anular de 25 metros no puede superar los 1.400 gramos, el disparador debe tener un peso mínimo de 1.000 gramos, y el arma debe entrar en la caja reglamentaria de 300 × 150 × 50 mm. El cañón no puede superar los 153 mm y el radio de miras máximo es de 220 mm. Se utilizan miras abiertas, sin ayudas ópticas ni electrónicas. La cacha puede ser anatómica, pero la muñeca debe quedar libre y sin apoyo.

 

La competición completa consta de 60 disparos de competición, con una puntuación máxima de 600 puntos.

Esos 60 disparos se dividen en dos grandes fases: una fase de precisión, con 30 disparos, y una fase de tiro rápido, también con 30 disparos.

 

La primera parte es la fase de precisión. Se realizan seis series de cinco disparos, con un tiempo de 240 segundos por serie. En esta fase la tiradora puede trabajar con más calma. Tiene tiempo para levantar el arma, colocar correctamente las miras, controlar la respiración y ejecutar el disparo con limpieza.

 

La segunda parte es la fase rápida, y cambia totalmente el carácter de la prueba. También se realizan seis series de cinco disparos, pero el funcionamiento es diferente. El blanco aparece cinco veces, cada una durante 3 segundos, y entre una aparición y la siguiente permanece oculto o de perfil durante 7 segundos.

 

En cada aparición solo se puede realizar un disparo. La tiradora parte desde la posición de preparado, con el brazo bajo. Cuando el blanco aparece o se enciende la luz verde en blancos electrónicos, levanta el arma, toma miras, dispara y vuelve a bajar. Este gesto se repite cinco veces dentro de la misma serie.

Esta fase rápida es la que da personalidad a la modalidad. No se trata de levantar el arma bruscamente ni de disparar por instinto. La clave está en subir siempre igual, llegar al blanco con las miras ordenadas y presionar el disparador sin golpes. Tres segundos parecen pocos, pero bien entrenados son suficientes para ejecutar un disparo de calidad.

 

La posición de preparado es fundamental. Antes de la aparición del blanco, el brazo no puede estar ya apuntando. La pistola debe permanecer baja, sin superar el ángulo permitido. Si la tiradora levanta antes de tiempo, no baja suficientemente el brazo o inicia el movimiento antes de la señal, puede ser advertida y penalizada.

 

Los blancos también cambian entre fases. En precisión se utiliza el blanco de pistola de precisión, más exigente, con un diez más pequeño. En la fase rápida se utiliza el blanco de tiro rápido, con una zona central más amplia, pensado para permitir una ejecución veloz pero controlada. Esta diferencia no hace que la fase rápida sea fácil; simplemente compensa la dificultad de tener solo tres segundos por disparo.

 

Antes de cada fase puede realizarse una serie de ensayo de cinco disparos. Esto permite tomar contacto con el arma, comprobar sensaciones y ajustar mentalmente el ritmo de trabajo. En competición, cada serie se realiza bajo las órdenes del árbitro, cargando únicamente los cinco cartuchos correspondientes.

 

La Pistola Deportiva Damas es una modalidad donde la regularidad vale más que los destellos aislados. Una tiradora puede hacer una gran serie, pero si pierde la concentración en la siguiente, el resultado total se resiente. La prueba premia a quien sabe mantener un nivel constante durante las dos fases.

 

En precisión, los errores suelen venir por exceso de parada, mala presión del disparador, pérdida de miras o cambios de tensión en la empuñadura. En la fase rápida, los fallos más habituales aparecen por levantar con ansiedad, buscar el disparo demasiado pronto, bloquear la muñeca, apretar la mano en exceso o golpear el disparador al ver que se acaba el tiempo.

 

La empuñadura tiene una importancia enorme. La pistola debe entrar en la mano siempre de la misma manera. Si la presión de los dedos cambia entre disparos, el arma se moverá de forma distinta. Si el dedo índice no trabaja recto, los impactos tenderán a desplazarse lateralmente. En una modalidad de 60 disparos, pequeños defectos repetidos muchas veces terminan costando muchos puntos.

 

El entrenamiento debe separar claramente las dos fases. La precisión se trabaja con series tranquilas, tiro en seco, control de miras y salida limpia del disparo. La fase rápida necesita entrenamiento específico de subida, toma rápida de miras, bajada controlada y repetición del gesto. La tiradora debe aprender a confiar en su técnica, porque en tres segundos no hay tiempo para dudas.

 

La Pistola Deportiva Damas es una prueba muy formativa. Enseña precisión, pero también decisión. Enseña a trabajar con calma, pero también a actuar bajo presión. Obliga a cuidar la técnica, la concentración y el control emocional.

 

En definitiva, la Pistola Deportiva Damas a 25 metros es una prueba de equilibrio. Exige serenidad para puntuar bien en precisión y valentía técnica para no venirse abajo en la fase rápida. 

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