Miembro de Equipo Nacional desde 2006. Formó parte del equipo español en la 16.ª edición de los Juegos Mediterráneos, celebrados en Pescara (Italia), donde obtuvo la medalla de oro en las pruebas de Pistola Aire 10 metros y Pistola Libre 50 metros, batiendo dos récords de los Juegos, en esta última modalidad y un récord de España en Pistola Aire.
En su siguiente edición en Mersin (Turquía), logró revalidar su título en Pistola Aire 10 metros, obteniendo el Bronce en Pistola Libre 50 metros.
Periodista (ISSF): Pablo, felicidades. Ha sido una final increíble de ver desde fuera. Has tenido que lidiar con una presión tremenda en cada una de las fases: al principio, en el ecuador de la final, y especialmente en ese tramo final tan ajustado. ¿Cómo se vive y se gestiona ese nivel de estrés desde tu posición en la línea de tiro?
Pablo Carrera: "Muchas gracias. Bueno, al final todo depende del prisma con el que lo mires, de tu punto de vista mental. Si entras a la cancha convencido y pensando firmemente que puedes ganar, las opciones aumentan y terminas ganando.
En una final de este nivel, lo único que puedes hacer es centrarte exclusivamente en lo tuyo, en tu técnica, en ejecutar cada disparo de forma limpia, y esperar a ver qué es lo que hace el resto de los tiradores. No puedes controlar sus puntuaciones, solo la tuya.
Ganar aquí en Múnich, y concretamente en la modalidad de Pistola Libre a 50 metros, era mi gran objetivo prioritario para el inicio de esta temporada. Me he sentido realmente bien en la línea de tiro, con buenas sensaciones en la parada y el disparador. Espero sinceramente que esta victoria sea una gran oportunidad para aprender, analizar datos y sacar conclusiones valiosas de cara a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. No sé si en Río todo va a ser exactamente igual a lo que hemos vivido hoy aquí, pero lo que está claro es que hoy he conseguido un grandísimo resultado y estoy muy feliz por ello."
Periodista (ISSF): Hablemos del entorno. El ambiente hoy en la galería de finales ha estado extremadamente animado, con música a un volumen muy alto y muchísimo ruido constante por parte del público asistente. ¿Cómo te ha afectado este entorno acústico para mantener la concentración y no romper tu rutina?
Pablo Carrera: "Sí, es cierto. Para ser honesto, hoy ha sido un poco difícil mantener el foco al cien por cien en toda la secuencia de disparo y conseguir aislarme por completo de la música rítmica que estaba sonando en la galería. Te obliga a hacer un esfuerzo mental extra.
Pero está bien, entiendo que este es el formato actual que se ha implementado y sé perfectamente que, de cara a los espectadores y a la televisión, esto hace que las finales de tiro sean muchísimo más interesantes, dinámicas y atractivas para el público general.
Tomando nota de lo que ha pasado hoy, tengo claro que para mis próximos entrenamientos específicos de cara a los Juegos Olímpicos de Río, voy a prepararme de forma sistemática entrenando con música de fondo de manera habitual. Si el escenario olímpico va a ser así, hay que automatizar el disparo bajo esas mismas condiciones de distracción."
Para cualquier apasionado de la alta precisión, las palabras de Pablo en ese vídeo de 2016 esconden valiosísimas lecciones sobre la psicología del tiro:
Aislamiento del foco auditivo mediante "Ruido Controlado": La introducción de música alta por parte de la ISSF buscaba romper el "silencio de catedral" de las galerías clásicas. Pablo detectó ahí una interferencia en su tempo de disparo. Su respuesta no fue la queja, sino la adaptación biomecánica: incorporar altavoces en sus entrenamientos en la Blume para que el córtex cerebral se habituara a procesar el ruido como "fondo neutro" mientras mantenía la tensión isométrica.
La estrategia del "Foco Interno": Al decir "centrarte en lo tuyo y ver qué hace el resto", Carrera define la clave de la Pistola Libre. A diferencia de otros deportes, aquí no hay interacción directa con el rival. Mirar las pantallas de clasificación durante los 50 segundos de tiempo por disparo solo genera cortisol (la hormona del estrés), lo que acelera las pulsaciones y arruina la parada. Pablo se encerró en su burbuja técnica: secuencia de carga, toma del agarre, elevación, fase de descenso, adquisición del foco ocular en las miras y salida del disparo.
Gestión de la Parada a 50 metros: Batir a Jongoh Jin en esa final implicaba meter dieces en un blanco donde el círculo del 10 mide apenas 50 milímetros (5 centímetros) y se encuentra a media manzana de distancia. El menor parpadeo o un exceso de presión dactilar en un disparador que en Pistola Libre suele regularse a pesos extremadamente ligeros (apenas unas decenas de gramos, apodado "disparador al pelo") te saca un impacto al 7 o al 8. La solidez mental que demostró al valorar positivamente sus "sensaciones" refleja un estado de gracia biomecánica.